Mi experiencia publicando en Contributoria

Captura de pantalla de mi tema en Contributoria

Unas semanas atrás escribí sobre el nacimiento de Contributoria:

Contributoria es una plataforma de publicación para periodistas independientes, sostenida por su comunidad de miembros, a los que permite colaborar en todos los aspectos del proceso de creación de la noticia, incluyendo la financiación del trabajo periodístico, la edición y publicación.

Si no conoces Contributoria, te recomiendo echar un ojo aquí antes de seguir leyendo. El asunto es que, tal y como prometí al final de ese post, propuse un tema a la comunidad. Como también prometí, vuelvo para contar la experiencia, brevemente:

      1. Propuse mi tema en febrero, así que tras un mes de marzo para la producción, iría publicado para el número de abril, centrado en la libertad de expresión y que patrocinaba el International Press Institute. Propuse escribir sobre periodismo P2P, los condicionantes económicos de la producción periodística, la institucionalización de la industria periodística y posibles caminos para un futuro periodismo que lograra dejar atrás dichas rémoras. Ello en el marco del paisanaje mediático-político español, con su canon AEDE y todo. Me basé en parte en un artículo que ya publiqué en Eldiario.es, y del que cogí también el título: Pirate Journalism. Pedí por él 200 libras, que el sistema de Contributoria tradujo en 286 puntos necesarios para ser producido.
      2. La propuesta del tema eran unos tres o cuatro párrafos. Cualquier usuario registrado podía comentar la propuesta y darle puntos (cada usuario recibe 150 puntos no acumulables cada mes, y debe distribuirlos entre todas las propuestas que le gusten). Tuve un par de comentarios más o menos constructivos, que tuve más o menos en cuenta. No entiendo porque esa fase previa ya no está online, creo que debería quedar en el historial de la propia historia. Contributoria también apoya desde las redes:

¿Hacia un periodismo P2P?

Composición libre a partir del emblema de The Pirate Bay y una fotografía sobre pantalla con código CSS

La pasada semana publiqué un post titulado ‘Periodismo pirata‘ en Colaboratorio, el blog que mantengo conjuntamente con los amigos de Goteo.org en Eldiario.es. Se trataba de vislumbrar si estamos, acaso, ante la posibilidad de caminar hacia un periodismo P2P. El marco del artículo era el #P2Pwikisprint que se celebra mañana 20 de marzo en varios países latinoamericanos y sudeuropeos.

Básicamente:

  • El valor de cambio del trabajo periodístico se ha desplomado debido al imposible encaje del modelo de negocio de los medios tradicionales (basado en la escasez de información y el control del canal de difusión) en la socioeconomía digital actual
  • Ante esa cruda realidad, algunos medios tradicionales, en lugar de innovar, atacan a la desesperada pretendiendo privatizar la realidad misma. Es el caso de las disputas por el derecho de cita en países como Francia y Alemania, y ya veremos que acaba pasando aquí.
  • Pese a esa pérdida del valor de cambio, el consecuente miedo y esta posición a la defensiva de los medios tradicionales, el valor de uso del periodismo sigue intacto, de hecho me atrevería a decir que es incluso hoy más alto que nunca.
  • De los requisitos para hablar de periodismo P2P según los estándares definidos por Bauwens para cualquier experiencia P2P, se cumplen casi todos, menos uno:
    • Existe una infraestructura tecnológica adecuada: Internet
    • Existe un capital fijo: el conocimiento
    • Existe una infraestructura legal: las licencias libres, por ejemplo, las CC
    • No existe (pero existirá) un software suficientemente disruptivo que sea capaz de sostener el periodismo P2P y de generar un modelo de sostenibilidad económica en su uso.

Puedes leer el artículo completo aquí.

En defensa de los derechos fundamentales en Internet

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Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

NOTA: Este manifiesto fue redactado conjuntamente por periodistas, bloggers e internautas, en una maratoniana sesión durante la tarde-noche de ayer. Si estás de acuerdo, difúndelo por todas las vías que puedas.

Imagen Banner de Manuel M. Almeida