Desigualdad

Univision · PorCausa

Un vertical en torno al problema de la desigualdad en EE UU para Univision, con grandes firmas periodísticas y artísticas.



Univision, grupo multimedia estadounidense líder en lengua española, encargó a la fundación PorCausa la creación de un microsite periodístico sobre desigualdad económica y social en las Américas. El objetivo inicial era servir de base a la cobertura de la Poverty Awareness Week, organizada por Univision Noticias, la ong TECHO y la ciudad de Nueva York en octubre de 2015. El site se consolidó y a día de hoy sigue como vertical especializado.


Mi trabajo consistió en ejercer de product owner entre el equipo de desarrollo tecnológico -ubicado en Bogotá-, el equipo de PorCausa en Madrid y la dirección editorial de Univision en Miami y en Nueva York por parte de los partners. Di soporte al director del proyecto en la coordinación editorial de los partners de contenido (otros medios como Etiqueta Negra, periodistas y fotógrafos freelance, departamentos de comunicación de ongs como TECHO o UNICEF). Mi participación en este proyecto fue de cuatro meses de definición, diseño (con la premisa mobile first) y ejecución, en los que pasamos de un folio con unas cuantas ideas a un microsite con cobertura global, con firmas especializadas de todos los continentes, con una calidad excelente en cuanto al contenido, especialmente el fotográfico y artístico. Publicado y en producción en medio de la enorme oferta de Univision en digital gracias al trabajo coordinado de varios equipos en unas cuantas ciudades del mundo.



Pau es un periodista preciso, organizado y detallista. Sabe planificar el trabajo y coordinar a personas de diferentes responsabilidades. Tiene conocimientos avanzados de periodismo digital. El tiempo que trabajamos juntos en la planificación del proyecto Desigualdad para Univision desde porCausa, fue espléndido.

Gumersindo Lafuente
Director. Fundación porCausa

Hablemos de tu proyecto

Juntos lo podemos hacer


Google comienza a desvelar cómo repartirá los 150 millones para innovación periodística

Google acaba de enviar un mail a todos los que alguna vez mostramos interés en su ‘Digital News Initiative’ (DNI).

Como sabéis, el DNI es un proyecto con el que Google quiere acordar con los productores periodísticos europeos medidas para apoyarles “en la creación de periodismo de calidad a través de la tecnología y la innovación“. Google ha registrado más de 1.500 organizaciones interesadas, entre ellas varias cabeceras tradicionales españolas pese a su impulso al Canon AEDE  (El País, El Mundo, La Vanguardia, etc.) y también algunas tan nuevas que ni siquiera se han lanzado del todo aún (Elespañol.com). Dentro del DNI hay tres programas:

  1. Product development. Son grupos de trabajo con los editores europeos para analizar sus necesidades de producto.
  2. Supporting innovation. Donde todos miran. Aquí están los 150 millones de euros que Google gastará en tres años entre las solicitudes que reciba.
  3. Training & Search. Aquí se desarrolla el NewsLab Google y también se patrocinan estudios, investigaciones y encuestas a través de la Universidad de Oxford y la Fundación Thomson Reuters. Merece la pena revisar su ‘Digital News Report 2015‘ (merece un post aparte).

El DNI tuvo su embrión en Francia, donde la firma del buscador lleva desde 2013 invirtiendo hasta un tope de 60 millones a través de ‘Fonds pour l’Innovation Numérique de la Presse‘. El nuevo fondo cuenta con 90 millones más y se extiende a todos los países de la Unión Europea.

Hasta aquí es todo sabido desde hace meses. Las novedades que nos trae el mail son, aparte de las relativas a Product y Training, las que tienen que ver con ese pastel que todos miran y cuyo plato y cubierto depende de unos criterios que hoy están más claros:

Sobre los proyectos a presentar:

  • Proyectos pequeños o grandes.
  • Propuestas enfocadas a proyectos concretos y no a la agenda digital en general.
  • Los proyectos deben mostrar la innovación y el impacto a través de nuevas ideas en la práctica del periodismo digital y/o ayudar con un fuerte componente de innovación a sostener el negocio de las noticias.

Sobre las organizaciones que los presenten:

  • El Fondo estará abierto al amplio ecosistema de noticias europeo. Y este es el motivo por el que arriba hablé de productores de periodismo en lugar de “medios”. Pueden aplicar El País, The Guardian o esa nueva startup que están todavía montando unos estudiantes.
  • Eso sí, deben tener ya contenido periodístico producido de alguna forma.

El mail termina dando una serie de recomendaciones a aquellos que quieran ir preparando ya su solicitud (el periodo se abrirá a finales de septiembre o principios de octubre):

  • Piensa en un proyecto innovador en el contexto de tu actividad actual.
  • Calcula el presupuesto que necesitas para llevarlo a cabo.
  • Comienza a redactar tu idea para tenerla lista cuando se abra el proceso.

Estoy seguro que el ‘Digital News Initiative’ va a dar de sí. Será emocionante ver qué proyectos se presentan y salen adelante en España. Y sobre todo, ver si esto servirá para ayudar a crear aquello que tape la enorme vía de agua que sufre la industria por esos viejos y conocidos motivos que todos sabemos.

Un experimento para periodistas

Hace ya unos meses empecé un pequeño experimento. Pequeño por simple y espartano. Quise hacer un botón que al pulsarlo convierta un perfil de Twitter en otra cosa. Desde luego no mejor. Otra cosa: un portfolio de historias. Fin.

No un algoritmo que analice tweets y cree por sí solo y a partir de ellos fabulosas historias. Simplemente un lugar donde colocar las historias que tú creaste (con tus manitas). Tu foto de Twitter, tu bio de Twitter, hasta tu imagen de fondo de Twitter. También un botón muy grande para que te sigan en Twitter.

Pero no tus tweets (para eso ya está Twitter).

De momento se llama Newsroom.land

Home de Newsroom.land, lo que se ve es todo lo que hay

Home de Newsroom.land, lo que se ve es todo lo que hay

Como se ve claramente, sólo se ofrece una opción:

Simple, ¿no?

Simple, ¿no?

¿Qué pasa cuando pulsas? Quizá quieres probarlo tú mismo (la aplicación no puede publicar nada ni seguir ni hacer fav por ti. Sólo capta tu avatar, fondo, bio y usuario de Twitter).

Como verás, tras aceptar la aplicación en Twitter, llegarás a una página con tu perfil:

Mi perfil en Newsroom.land

Mi perfil en Newsroom.land.

Puedes cambiar tu nombre de usuario, tu imagen de fondo, etc:

Editando mi perfil

Editando mi perfil

Pero por si no te apetece, la aplicación te lo da ya hecho.

¿Y para que sirve (de momento) Newsroom.land?

Para dos cosas muy sencillas y muy relacionadas:

1. Para tener-colocar-guardar-mostrar nuestras historias ordenadas por los sitios donde las publicamos. Así:

El sistema es tan sencillo como los trazos que lo explican

El sistema es tan sencillo como los trazos que lo explican. En la columna izquierda aparecen las fuentes donde el usuario ha publicado sus historias. Y a la derecha, las historias. En este pantallazo se muestran todas (“All (59)”). Si selecciono, por ejemplo, Eldiario, mostrará sólo las 22 que he publicado en este medio. Y así sucesivamente. Internamente estas se ordenan por fecha (por defecto) o por Favoritos. El usuario puede destacar sus historias individualmente.

Añadir historias al portfolio es a prueba de vagos o gente con poco tiempo o paciencia: basta con pegar la URL. Ahí:

Pegas la URL en la caja y haces clic en el botón verde. Y ya.

Pegas la URL en la caja y haces clic en el botón verde. Y ya. Punto. Newsroom.land coge el titular, la imagen destacada de tu artículo, la fuente y la fecha y lo clasifica y pone bonito en tu portfolio.

y

2. Que si a alguien le interesa nuestro trabajo aquí mostrado, nos lo deje saber:

muy simple

Nada de conexiones mágicas ni klouts: ¿te interesa, del modo que sea, lo que hago? Contáctame. Ah, esto es opcional: si no quieres que nadie te moleste, puedes desactivar este formulario 🙂

Pues eso y poco más: puedes editar las historias, el sistema las coge enteras con HTML y todo pero solo muestra una parte; puedes establecer en qué temas, ámbitos geográficos y formatos eres experto y puedes destacar tus historias. Ah, bueno, eso ya lo dije. Pues ya está, esto es todo.

De momento.

Un experimento. èsalo como quieras. Aunque lo he pensado como y para periodistas, igual te sirve para tus trabajos de la uni, tus papers o qué se yo.

Sí, sí, ya sé que faltan muchas cosas. Seguro que también alguna sobra, y mira que hay pocas. Tu feedback aquí en los comentarios o por mail (paullopf(arroba)gmail(punto)com) será apreciado y respondido.

Quién sabe. A lo mejor juntos descubrimos mejor cuál debería ser la siguiente funcionalidad de Newsroom.land.

Una pista (obvia) para empezar: piensa en el nombre.


Para los frikis del asunto, aquí los mockups navegables que le hice a Dacmail  para el desarrollo (todo en PHP). Diseño no hay, es todo Bootstrap. Bueno, el logo, que lo hice yo, no creo que se pueda incluir en ‘Diseño’. Se admiten propuestas de mejora.

Ir a Newsroom.land.

Periodismo postindustrial resumido: las claves

Periodismo postindustrial

Portada de la traducción al castellano de Post-industrial Journalism, Periodismo Postindustrial

El paper escrito por C.W. Anderson, Emily Bell y Clay Shirky desde el TOW Center for Digital Journalism de la Columbia Journalism School de Nueva York está siendo uno de los documentos más citados y recomendados en círculos de periodistas, ya sea en listas de correo cerradas o abiertamente en las redes sociales.

¿Pero realmente todos los interesados se están leyendo el documento? No es un libro, pero como paper no puede negarse que es extenso: más de 60 páginas. Puede no parecer mucho, pero lo es para la mentalidad de tweet o post corto o para aquellos con el gatillo fácil para apps como Pocket.

Para facilitar las cosas, Pepe Cervera nos regaló a todos una traducción al castellano en el marco del XIV Congreso de Periodismo Digital de Huesca.

Como cuando me lo leí fui extractando las partes que iba considerando más importantes, simplemente las pego aquí por si alguien se le hace más apetecible afrontar 16 páginas que 60, o quizá tras esto se anime a leer el original entero 🙂

Ahí va:

PERIODISMO POSTINDUSTRIAL

Libro original: http://towcenter.org/research/post-industrial-journalism/

Traducción español: http://www.ecicero.es/periodismo-postindustrial-epub/

Extracto en Google Docs (por si quieres tunear tu propio resumen).

Extractado por @paullop.


SECCI

El periodismo, un arte

El impresionismo, un movimiento artístico considerado en su momento enormemente innovador, debe su nombre a este cuadro de Monet "Impresión: sol naciente"

Hoy he comido con un amigo que es artista, trabaja en su taller allá en mi pueblo, y ha venido a Madrid para visitar Arco, entre otras cosas. Es de mi quinta (en los pueblos somos muy endogámicos con la edad), se puede decir pues que joven aún, pero con mucho futuro. Habrá que ir pensando en comprarle algo. El tema es que muchas veces, sobre todo las que -como hoy- son fuera del ambiente del pueblo, aquí en Madrid, cuando hablamos acabamos tejiendo paralelismos entre lo “suyo”, el arte y su mundillo, y lo “mío”, el periodismo y su órbita. Y es gracioso, porque en ambas galaxias hay actores y problemas similares.

Por ejemplo, las galerías de arte. Mi amigo, que se llama Agustín -como mi padre-, me explica la importancia que tienen: las galerías son las que apuestan por el artista, y éste, solo, jamás podría exponer en un lugar como Arco, por ejemplo, pues montar un stand cuesta una fortuna, aunque la crisis no es ajena al sector. El objetivo de un periodista es que su trabajo llegue al máximo número de público posible e históricamente la única vía han sido los medios, pienso yo mientras tanto.

Agustín sigue y me cuenta que si su obra está con una galería, no debe venderla directamente a un coleccionista que acuda a él tratando de evitar la comisión de la galería, después de haber visto su obra en ella, cosa que por lo visto sucede bastante. Casi siempre el periodista también tiene contrato de exclusividad, sobre todo para con medios del mismo sector o ámbito, máxime si son competencia directa, me digo mientras me lo cuenta

Por otro lado, mi amigo cree y argumenta muy bien que el arte no es en realidad elitista, desde luego no todo. Me cita varias experiencias de galerías que tratan de abrirse a la sociedad, y que comprar arte no tiene por qué estar sólo al alcance del famoso 1%. Dice que hay gente que por mucho que les facilites el acceso, no tienen interés en el arte. Y pienso en las cifras de lectores de periódicos en constante declive, tanto que en EEUU el papel del culo ya vende más que el papel que se usa para imprimir diarios.

Le propongo a Agustín que sería buena idea crear una plataforma que permitiera la compra comunitaria de arte, en acciones. Mi argumento es que quizá el 80% de la sociedad no tiene interés en el arte, y que quizá hay un 5% que sí y, si no compra, al menos va a exposiciones y se informa, y que quizá el restante 15% esté en un medio camino en el que la falta de una oferta basada en el coste de oportunidad les hace difuminarse entre el 80%. Si les ofreciéramos una alternativa asequible a su coste de oportunidad, quizá podrían engrosar las filas del 5%, que se triplicarían.

El asunto sería que los artistas subieran representaciones de su obra a la plataforma y que esta dispusiera de buenos críticos y especialistas que evaluaran la obra, más que nada para evitar que gente como yo subiéramos nuestros garabatos hechos con el iPad. Habría dos tipos de usuarios: artistas y coleccionistas. Guiados por nuestros propios gustos y por las críticas de los especialistas en la propia plataforma y en blogs, twitters y pinterests, podríamos escoger invertir en determinadas obras y crear así nuestra colección. Yo podría decidir invertir 150 euros en arte al año, por ejemplo, y tener mi colección. Tendría el % correspondiente de cada obra en la que habría invertido. Recibiría, a cambio, por ejemplo, representaciones físicas de la obra a escala, y seguro la parte proporcional a mi participación en caso de venta a gran coleccionista, museo, etc.

Creo que mucha gente que no se ha planteado nunca adquirir arte comenzaría a hacerlo. Alguien con una nómina de 1.500 euros no se plantea ahora comprar arte, porque invertir dos o tres veces su nómina en una obra no lo ve posible teniendo antes una hipoteca, letras del coche, etc. Pero si el coste de oportunidad se estrecha y para ser coleccionista solo necesita dejar de cenar fuera con su pareja dos o tres noches al año, es otra cosa. Y sobre todo, sería un magnífico trampolín para los artistas más jóvenes. Ya saben, la firma y el estrellato pesa muchísimo en este mundo a la hora de tasar. Como en el periodismo actual, vaya.

Pero, ¿y las galerías?

¿Cuál es el coste de oportunidad de los consumidores de noticias de pagar por ellas? Si desde hace años no pagan por ellas en la Red  y si las fuentes se han multiplicado y, en cambio, pagando 15 euros al mes pueden ver un catálogo de más de 1.600 películas en Filmin, está claro que el coste de oportunidad es mucho más elevado si decidimos gastárnolos, por ejemplo, en una suscripción a Orbyt.

Pero, ¿y los medios?

Creo que al igual que hemos visto con los actores (las galerías, los medios) y los problemas (llegar al público, ser rentables), en una posible solución o camino a seguir su mundillo, el arte, y mi órbita, el periodismo, vuelven a coincidir para cuadrar este círculo  impresionista. Creo que el coste de oportunidad del periodismo respecto a los medios tradicionales tal cual siguen concebidos hoy es demasiado elevado y en varias direcciones. Para los lectores, porque teniendo las fuentes directas cada vez más cerca y abiertas de ellos, están consumiendo sólo la información que un medio, con sus legítimos intereses, está seleccionando a su criterio. Para los periodistas, porque no hace falta que hablemos de la precariedad laboral y de los contínuos despidos y abusos sobre los becarios.

Internet, tanto para unos (los artistas), como para otros, (los periodistas), ha hecho aumentar considerablemente los costes de oportunidad de mantener los statu quo de sus respectivos “mundos”, con sus intermediarios, que por otra parte, siguen sin un modelo de negocio claro para esta nueva era.

El arte no morirá (no puede). El periodismo tampoco (no debe).

 

¿Harán algo los grandes medios que se están beneficiando de Wikileaks para salvarla?

Imagen de apoyo a Wikileaks y a Julian Assange

Imagen de apoyo a Wikileaks y a Julian Assange

El revolucionario Julian Assange ya se encuentra detenido en Londres, y así permanecerá al menos hasta el 14 de diciembre, después de que el juez denegara su libertad bajo fianza. Assange se dirigió voluntariamente esta mañana a una comisaría de la capital del Reino Unido.

Mientras tanto, tras las presiones del senador estadounidense Joe Lieberman, Amazon decidió dejar de alojar Wikileaks. Lo mismo ha hecho PayPal, asestando un injusto golpe a la vía más rápida de recaudación de apoyos económicos para sostener Wikileaks. Twitter, esa “herramienta revolucionaria para la comunicación del Siglo XXI”, aunque lo niegue, también está censurando a Wikileaks en sus influyentes Trending Topics. Facebook, por su parte, dice por ahora que no piensa hacer nada contra Wikileaks (fuente).

Para colmo, acabamos de saber que Visa Europa también acaba de anunciar que suspende los pagos a WikiLeaks mientras investiga “la naturaleza del negocio de esta web y si contraviene las normas operativas de Visa”. Exactamente lo mismo se está planteando Master Card. En cambio, con ambas puedo hacer donativos al Ku Klux Klan tranquilamente.  Ayer, el banco suizo PostFinance cerró una cuenta de Assange. La razón que dio un banco radicado en uno de los países más opacos y eterno paraíso fiscal: por lo visto, Assange mintió respecto a su residencia al abrirla.

Es bastante obvio que si WikiLeaks sobrevive a esto, alguno de los cables que publicará en el futuro hablarán de cómo EEUU presionó a todas estas empresas y entidades para hacer lo que están haciendo.

Y por su parte, ¿qué están haciendo los periódicos que están disfrutando de la exclusividad a la hora de difundir el material de WikiLeaks? Comencemos con la visión de Julian Assange sobre la relación entre WikiLeaks y estos medios:

“Hillary Clinton no tuvo una sola palabra de crítica para los otros medios de comunicación, y eso se debió a que The Guardian, The New York Times y Der Spiegel son viejos y grandes, mientras que WikiLeaks es aún joven y pequeña. Están tratando de matar al mensajero porque no quiere que la verdad, incluyendo información sobre sus propias relaciones diplomáticas y políticas, sean revelados”

Solo con una pequeña parte de los beneficios en forma de ventas del papel, tráfico y publicidad que están teniendo por dicha exclusiva sería suficiente

A esa lista falta añadir al francés Le Monde y el español El País, que ha dado buena cuenta a efectos de imagen y construcción de marca de todo el asunto, con extra en dominical incluído. Assange dice estas palabras en la última nota que ha publicado hoy, antes de acudir a aquella comisaría, donde sería detenido. Creo que el propio Assange demuestra en estas palabras darse cuenta que aunque seguramente sean los mejores aliados posibles en estos momentos, estos grandes medios -que cotizan en bolsa y tienen sus lógicos intereses económicos y políticos- no encarnan precisamente lo mejor del concepto “socio” para el tema que se traen entre manos.

¿Por qué no se unen estas megaempresas mediáticas para financiar a fondo perdido un proyecto tecnológico que permita a Wikileaks mantener su presencia en Internet con total seguridad e independencia, a la vez que sirva de plataforma segura para seguir recibiendo donativos de los ciudadanos de todo el mundo?

Solamente con una pequeña parte de los beneficios en forma de ventas del papel, tráfico y publicidad que están teniendo por dicha exclusiva sería suficiente. Pero no lo hacen.

¿No sería mejor que existiese una red distribuida y global de periodistas independientes que, al igual que hacen los programadores de software libre, se coordinaran para trabajar editando los cables y liberándolos al conocmiento público?

¿Harán algo los grandes medios que hasta ahora se están beneficiando de Wikileaks para salvarla? Por el momento ya hay una campaña en Actuable solicitándoselo. ¿Firmas?

Imagen (CC): R_SH

Periodismohumano.com nace el 23 de marzo

El próximo 23 de marzo nace Periodismohumano.com

El próximo 23 de marzo nace Periodismohumano.com

El próximo martes 23 de marzo, a las 11 de la mañana, nace Periodismohumano.com. Lo hace con la eclosión de una primavera muy deseada por todos -¿será un buen presagio?- después de este largo letargo invernal. Y será en forma de rueda de prensa interactiva: presentación del medio por su director y su equipo en vídeo-streaming con comentarios de Facebook y Twitter y la posibilidad abierta de preguntarles como si fueras un periodista en la sala. No te lo puedes perder.

Y hay mucho que preguntar y que conocer.

Nosotros, en Nxtmdia, estamos apretando los dientes para que Periodismohumano.com tenga una percha estable y funcional acorde con los objetivos de este proyecto sin ánimo de lucro en el que, por cierto, tu puedes colaborar como socio o como donante.

Empezó la cuenta atrás 🙂

La ecuación de la teta

Los editores de medios españoles no descartan querellarse contra Google News, como en otros países europeos. Alguien les habla de que si no quieren a Google News es tan fácil como reescribir una línea de código en su robots.txt, y te esgrimen un ACAP.

En fin, como comenta algún compañero, aquí lo que se pretende con esta ¿amenaza? no es otra cosa que llorar para que la teta del Estado se salga del sostén. Oh, la teta derecha del Estado. La misma que amamanta a la Coalición de Creadores para que el anacrónico y escuálido modelo de negocio de productoras y discográficas se mantenga, mientras con la otra teta, la izquierda, nos salpica al resto de ciudadanos con dulces gotas de “innovación”, “importancia de las TIC” y “progreso digital”, envueltas en el mejor traje de la Presidencia Europea.

Al final, están las matemáticas (y va a ser verdad que a los de letras se nos dan muy mal). Una simple ecuación:

artistas/discográficas/seguidores

periodistas/medios/usuarios

Sobra una X y para mí que va a ser la del medio, valga la redundancia.