Un sencillo bot que ya ha cambiado miles de vidas

Resultado de una de las encuestas conducidas a través de U-Report.

Esta imagen captura el resultado de una de las muchas encuestas que U-Report, un bot impulsado por Unicef, ha completado a través de Facebook Messenger. Actualmente 186.000 ‘U-Reporters’ de todo el mundo pueden recibir en cualquier momento una pregunta. Tan sencilla de responder como escribir un solo carácter (a, b, c…). Como vemos en esta encuesta en concreto, los resultados son el pitch de una historia interesante por contar.

U-Report es un bot en apariencia bastante limitado (muy lejos de ser un bot ‘talkative’, no tiene necesidad siquiera de utilizar sistemas de procesamiento natural de lenguaje o NLP), y muchos dirán -con toda la razón- que los resultados que arrojan sus encuestas no son científicos. Pese a ello se está revelando útil para definir los problemas de la infancia y la juventud en los países en vías de desarrollo. Desde abajo, de una forma muy ágil. Y ello es el primer paso para diseñar y aplicar políticas que los solucionen.

U-Report tiene comunidades específicas en 41 países

En un ejemplo especialmente sorprendente de cómo este bot ha tenido un gran impacto, se preguntó a los U-Reporters de Liberia, uno de los países más pobres del mundo, si creían que los maestros estaban obligando a los estudiantes a tener relaciones sexuales a cambio de mejores calificaciones.

¿El resultado? 13.000 personas respondieron en menos de 24 horas, y la gran mayoría (86%) dijo que esto sí estaba pasando en sus escuelas. Este resultado, obtenido a partir de este bot, acabó desembocando en un proyecto de colaboración entre UNICEF y el Ministro de Educación de Liberia para erradicar esta execrable práctica. 

Anonimato. Preguntas claras y muy sencillas de responder y un canal infalible. El impacto a veces se consigue más por saber poner el foco allí donde se debe que en buscar profundas innovaciones técnicas. Con este ejemplo de U-Report, Unicef conecta directamente y sin intermediario alguno con las verdaderas preocupaciones, anhelos y esperanzas de miles de niños y jóvenes víctimas de una desigualdad de la que no tienen ninguna responsabilidad. Y por ese canal fluye un tipo de información que difícilmente se puede obtener por otras vías, al menos con tanta claridad. Y esto posibilita a los gobiernos (falta que quieran, claro) diseñar mejores políticas para ellos, más rápidas, buscando resultados directos. Política ‘agilepropiciada por una interfaz conversacional.

La extrapolación de este ejemplo a otras realidades está al alcance de tu imaginación.

Google comienza a desvelar cómo repartirá los 150 millones para innovación periodística

Google acaba de enviar un mail a todos los que alguna vez mostramos interés en su ‘Digital News Initiative’ (DNI).

Como sabéis, el DNI es un proyecto con el que Google quiere acordar con los productores periodísticos europeos medidas para apoyarles “en la creación de periodismo de calidad a través de la tecnología y la innovación“. Google ha registrado más de 1.500 organizaciones interesadas, entre ellas varias cabeceras tradicionales españolas pese a su impulso al Canon AEDE  (El País, El Mundo, La Vanguardia, etc.) y también algunas tan nuevas que ni siquiera se han lanzado del todo aún (Elespañol.com). Dentro del DNI hay tres programas:

  1. Product development. Son grupos de trabajo con los editores europeos para analizar sus necesidades de producto.
  2. Supporting innovation. Donde todos miran. Aquí están los 150 millones de euros que Google gastará en tres años entre las solicitudes que reciba.
  3. Training & Search. Aquí se desarrolla el NewsLab Google y también se patrocinan estudios, investigaciones y encuestas a través de la Universidad de Oxford y la Fundación Thomson Reuters. Merece la pena revisar su ‘Digital News Report 2015‘ (merece un post aparte).

El DNI tuvo su embrión en Francia, donde la firma del buscador lleva desde 2013 invirtiendo hasta un tope de 60 millones a través de ‘Fonds pour l’Innovation Numérique de la Presse‘. El nuevo fondo cuenta con 90 millones más y se extiende a todos los países de la Unión Europea.

Hasta aquí es todo sabido desde hace meses. Las novedades que nos trae el mail son, aparte de las relativas a Product y Training, las que tienen que ver con ese pastel que todos miran y cuyo plato y cubierto depende de unos criterios que hoy están más claros:

Sobre los proyectos a presentar:

  • Proyectos pequeños o grandes.
  • Propuestas enfocadas a proyectos concretos y no a la agenda digital en general.
  • Los proyectos deben mostrar la innovación y el impacto a través de nuevas ideas en la práctica del periodismo digital y/o ayudar con un fuerte componente de innovación a sostener el negocio de las noticias.

Sobre las organizaciones que los presenten:

  • El Fondo estará abierto al amplio ecosistema de noticias europeo. Y este es el motivo por el que arriba hablé de productores de periodismo en lugar de “medios”. Pueden aplicar El País, The Guardian o esa nueva startup que están todavía montando unos estudiantes.
  • Eso sí, deben tener ya contenido periodístico producido de alguna forma.

El mail termina dando una serie de recomendaciones a aquellos que quieran ir preparando ya su solicitud (el periodo se abrirá a finales de septiembre o principios de octubre):

  • Piensa en un proyecto innovador en el contexto de tu actividad actual.
  • Calcula el presupuesto que necesitas para llevarlo a cabo.
  • Comienza a redactar tu idea para tenerla lista cuando se abra el proceso.

Estoy seguro que el ‘Digital News Initiative’ va a dar de sí. Será emocionante ver qué proyectos se presentan y salen adelante en España. Y sobre todo, ver si esto servirá para ayudar a crear aquello que tape la enorme vía de agua que sufre la industria por esos viejos y conocidos motivos que todos sabemos.

Entrevista en Planes Digitales: emprendimiento social y crowdfunding

Los compañeros de Planes Digitales, que capitanea Valentín Pereiro, me contactaron el otro día para pedirme una entrevista para la newsletter que envían a sus clientes. Tras recibir las preguntas de Paula Lobera, este ha sido el resultado:

Eso sí, por lo visto mi mala relación con la síntesis obligó a Paula a recortar parte de la entrevista (ésta se hizo por mail), así que aquí pego las preguntas y respuestas completas, tal cual se las envié:

——

La figura del emprendedor social es un concepto bastante nuevo, aunque atendiendo a su definición ¿cualquier proyecto supone un cambio social de alguna manera?

No, obviamente. Si monto un bar como hay tantos, por ejemplo, ¿qué cambio social estoy impulsando? Ninguno. En cambio, si monto un bar donde además de servir un menú del día, enseño a cocinar a personas que necesitan aprenderlo y esos menús que ellos cocinan los sirvo a personas que no podrían pagar el menú del día, sí. Un emprendimiento social se diferencia de cualquier otro en que su mayor objetivo es el retorno social, no el económico. Eso no quiere decir que no tenga que ser sostenible económicamente, que también. Por tanto, en un sistema capitalista aún sin apenas matices, emprender un proyecto social es más complicado que emprender un negocio convencional en el que el principal objetivo sea el beneficio económico.

Tus proyectos están centrados en el periodismo ciudadano o periodismo abierto a través del portal Bottup.com, ¿cómo mejora esta iniciativa la sociedad?

Tanto mi equipo como yo consideramos que la opinión pública es el principal poder de los ciudadanos en democracia. Esa opinión pública se construye diariamente con lo que llamamos la

¿Otro? periodismo

Captura de pantalla de LittleSis.org

El otro día descubrí, a raíz de una entrevista en Elpais.com a Chris Csikszentmihályi, director del Future Civic Media center del MIT, este sitio: LittleSis.org.

Aunque su traducción al español podría ser algo así como “la hermanita pequeña”, es en realidad lo opuesto, un “Gran Hermano”, pero al revés, donde son los ciudadanos quienes controlan al poder. Después de revisar el sitio un buen rato, encuentro que la explicación que de él da el propio Csikszentmihályi no se puede mejorar:

El sitio detalla las conexiones entre la gente influyente y las organizaciones, que inciden en la política. Little sis recopila información pública, pero dispersa. Los empleados de la página y los voluntarios actualizan los perfiles de los ejecutivos de las empresas, miembros de grupo de presión y representantes electos con datos biográficos y financieros. El resultado, como ellos mismos lo definen, es ⤽un Facebook involuntario de la gente influyente⤝.

En negrita he destacado el que considero verdadero centro de la rutina de trabajo de esta organización. Vamos, realmente el verdadero trabajo que hacen. Y de forma distribuida y en gran medida voluntaria. Aquí detallan algunos de sus logros.

Básicamente, el sistema de LittleSis (cuyo éxito sería también el de la sociedad a la que sirve) es crear una buena plataforma tecnológica donde a los interesados les sea muy fácil participar y ver los resultados de sus acciones. Con eso, logran hacer algo que en buena medida muchos medios tradicionales ya no pueden o no quieren hacer, por la crisis económica, por la crisis estructural de su propia industria o simplemente por el interés de sus editores en destinar recursos a cubrir notas de prensa donde no se permiten preguntas (en algunos casos, espero que aislados).

Si los medios han sido el cuarto poder porque se les presuponía precisamente el rol de representante de la opinión pública para controlar los otros tres, vemos que aquí el papel se lo asignan directamente los ciudadanos, apoyados, eso sí, por periodistas y otros expertos profesionales en una plataforma eficaz y eficiente (que son cosas distintas).

No es el Presidente de las libertades

Zapatero y su Gobierno es rehén de la Coalición de Creadores

Zapatero y su Gobierno son rehenes de la Coalición de Creadores

Zapatero quiere entrar en la historia de España como el presidente de las libertades y derechos sociales: él nos ha traído el matrimonio entre parejas del mismo sexo, la Ley de Dependencia, la Ley de Igualdad… Hasta se puso las plumas del Jefe Seattle para asegurar en Copenhage que la Tierra sólo pertenece al viento.

E Internet, ¿a quién pertenece? Después de la movilización del #manifiesto, que quede claro ya de una vez: El Gobierno de España, ese que ha de velar por los derechos de todos los ciudadanos, y que en buena medida lo ha hecho hasta ahora como veíamos arriba, es en Internet rehén voluntario de un pequeño -pero persuasivo- lobby, la Coalición de Creadores. El Gobierno no tiene estrategia, es permeable, un coladero. Pero sólo por ese lado.

Todo indica que finalmente cualquier persona podrá denunciar cualquier web a la Comisión de Cultura, quien si considera que desde ella se ofrecen contenidos con derecho de autor o simples enlaces a ellos, pedirán al juez que la cierre como medida cautelar en menos de un mes. A veces en una sóla semana. Luego, una vez cerrada (¿censurada?) la web, su dueño podrá intentar defenderse en un juicio. Quizá lo gane, pero para entonces habrán pasado dos años -en Internet, una barbaridad- y su proyecto digital habrá muerto.

Primero disparamos y después preguntamos.

Qué gran estrategia: les permitirá aparecer en todos los medios generalistas diciendo que nos han escuchado (la foto con la ministra y la desautorización de Zapatero a Sinde) y que, como prometió el Presidente, “no se cerrará ninguna web sin intervención judicial”.

Así será: Se supone que el juez velará porque el cierre cautelar no vulnere derechos fundamentales, como la libertad de expresión. Teniendo en cuenta, de que en este país hay jueces que consideran que la web de la cadena SER “no es un medio de comunicación social”, nos podemos esperar cualquier cosa: habrá una comisión censora cuyo reglamento, al no ser ley, no se debitará en el Congreso, y los Gobiernos lo podrán cambiar a discrección.

Esto les viene muy bien porque para desmentirlo nos obligan a hilar más fino, ya quizá demasiado fino para una parte considerable de la gente que en su día se movilizó. Han hecho una buena jugada, porque es mucho más fácil hacerle entender al selecto lobby de la Coalición que esta salida sigue beneficiando enormemente sus intereses que hacer ver a la Opinión Pública que su condición de ciudadanía vale menos que un carnet de la SGAE. Es una trampa de comunicación.

Como bien se encarga de recordar el Gobierno, somos más de 22 millones de internautas en España. Yo, como parte de ellos, no podré recordar a Zapatero como el presidente de las libertades.

PD: de la oposición ni hablo, sólo tres palabras: oportunismo, coyuntura y caradura.

PD: Para colmo, hoy desalojan el Patio Maravillas. No quieren ni cultura ni actividades sociales fuera del mercado y de la industria. Más claro ya no lo pueden decir.

El periodismo no es opaco

Abandonando viejas ideas

Abandonando viejas ideas

Decía el otro día Pedro J. lo siguiente en la UNAV:

“Por encima de todo, un periodista debe ser buena persona y estar dispuesto a que la realidad le estropee el titular. Hay que saber jugar limpio”.

Era una breve introducción humorística al post. El director de El Mundo es a mi juicio uno de los mejores ejemplos de especie profesional en posible vía de extinción. Según alguien tan poco sospechoso de revolucionario como el presidente del Banco Central Europeo, Trichet, “la opacidad es la receta para el comportamiento gregario”. Comportamientos gregarios como estos, por ejemplo.

Opacidad

La mala prensa de la prensa no es inherente al periodismo, ni siquiera al periodismo de hoy en día. En cambio, la opacidad es algo inherente a las estructuras empresariales de manera proporcional a su tamaño. Una de estas estructuras puede estar editando un periódico de ‘corte’ progresista en una zona del mundo y creando y manteniendo medios que tratan de influir en la opinión pública hacia el lado opuesto en otra parte del planeta (o incluso de diferentes zonas del mismo país), como si la manida globalización no existiese más que para las mercancías y el dinero, y la información y las relaciones sociales a través de la Red siguiesen estando acotadas en límites del siglo XX.

Conectar

El problema es que parece que un modelo de esas características ya no puede mantener productos que sean rentables hasta el punto de sostener numerosas pagas de consejeros delegados y brillantes actividades en bolsa. “Nuestro trabajo no es distribuir un contenido o un producto. Es ayudar a la gente a conectar con la información y entre ellos mismos”, como dice Jeff Jarvis. ¿Puede servir una estructura opaca a ese cometido?

Falacia

Hacer creer que sin medios -entendidos como empresas pertenecientes a grupos como los descritos- no puede haber periodismo y, por tanto, democracia, es como decir que si desaparece el tradicional modelo de industria discográfica se acaba la música para siempre. La primera es una de las argumentaciones que más oímos cuando se dice que los medios tradicionales son imprescindibles.

Transparencia->confianza->relevancia

En oposición a la opacidad, la transparencia es tan absolutamente imprescindible porque es el núcleo de la confianza, y la confianza es la puerta de entrada a la relevancia, y sin relevancia sí que no hay periodismo. Hasta ahora la relevancia se ha construido con exclusivas y periodismo de investigación, por ejemplo, pero también sabiendo explotar el gregarismo y el clientelismo.

Una causa

Una relevancia sin las anteriores cargas se puede construir de muchas maneras. Muchas organizaciones sin ánimo de lucro ya la atesoran por parte de miles de voluntarios, socios, colaboradores o simples simpatizantes. Existen muchas causas por las que luchar en este mundo, y creo que un periodismo digno, independiente y ejercido de manera transparente es una de ellas por la que más gente de la que pensamos estaría dispuesta a colaborar.

Como decía otro poco sospechoso de revolucionario, J.M. Keynes: “La verdadera dificultad para cambiar el curso de cualquier organización reside no en desarrollar nuevas ideas, sino en librarse de las viejas primero”. La idea teórica antropomorfizada en la figura de nuestro protagonista inicial es una de ellas.

Posible titular: “La política del PP le pasa factura en Navarra y País Vasco”

Lo de posible porque aún no hay resultados oficiales y ya estamos todos bastante escaldados por las encuestas, pero de confirmarse la de IPSOS para TVE y la Forta, creo que el titular debe ser ese, porque todo lo demás sigue más o menos igual (exceptuando las dos omunidades insulares).

En País Vasco no había autonómicas, pero en los ayuntamientos también le han dado palos. Otro argumento para sustentar este titular: El PP centró buena parte de su campaña en Navarra, y es ahí -y mucho más gráficamente en su capital- donde más fuerte le va a doler si a las 22 se confirma lo que venimos oyendo en TVE.

A la prensa escrita tradicional le quedan dos videoblogs

Cambia “videoblogs” por “telediarios” si quieres, pero es el espíritu que albergan los primeros el que amenaza a la que ya se está convirtiendo en la víctima de cuya agonía más se habla (y hablará) en la blogosfera. Dos artículos de The Economist (Who Killed the Newspapers‘ y ‘More Media, Less News‘) han vuelto a encender la mecha de la bomba con peligro de explotar que es el mundo de la prensa tradicional. Los grandes ejecutivos de estos medios vuelven de sus lujosas vacaciones y se encuentran con esto.

Los números de estos grupos siguen temblando, y cada vez están más pálidos, pese a que el flotador de los coleccionables está cada vez más hinchado. En España, los ingresos por esta partida son mayores que los que provienen por la difusión (el euro que pagas al kiosquero). Esto lo explica fenomenalmente Juan Varela con cifras.

¿El motivo de que los periódicos aún floten pero sólo gracias a vender mp3, móviles y navegadores GPS? The Economist dice que se debe a la racanería de estos medios con susPortada del último nº de the Economist versiones digitales, que tienen que esperar a la edición impresa, y a la irrupción de la audiencia en la cadena de valor del negocio de la información. Así lo cita también Julio Alonso, asesor de uno de los prototipo de grupos mediáticos que estarían en peligro, el Grupo Joly. El texto de la publicación británica de alcance mundial-que curiosamente proviene de la versión papel de este medio- no duda en citar como ejemplo del nuevo periodismo ‘open-source’ que va tomando forma a NewAssignment.net, experiencia piloto que ya comentamos aquí.

Al final del tunel todo está muy claro: una opinón pública autosuficiente por primera vez en la historia, alejándose cada día un poco más de la perniciosa espiral del silencio a la que era sometida por los mass media. Una Opinión Pública que ha evolucionado del abrevadero comunal hacia el grifo propio o pozos comunitarios. ¿Qué hace ante esto una gran empresa de medios tradicionales, con accionistas cada vez más defraudados por los miserables resultados que acumulan su cuenta de beneficios? Sólo hay una palabra: revolución. La era de la comunicación de masas está muriendo en este instante. Vuelvo a Varela:

“El cambio informativo obliga a abrirse a la participación y la interactividad de los ciudadanos. No sólo oír su voz, sino integrar sus criterios y aportaciones en la propia información. Ahora se llama periodismo de fuente abierta o de P2P, pero es el buen periodismo de siempre, el que se hundía en el debate público para encontrar la información allá donde estuviera y buscaba la verdad práctica con los ojos de su público.”

Es la única solución. Esa, y aprovechar el único momento de la historia reciente en el que quizá cualquiera con ganas, esfuerzo y buenas ideas pueda contribuir a dibujar el futuro
mediático sin necesidad imperiosa de sucumbir a la primera de cambios ante los grandes.
Foto: Portada del último número de The Economist

————-

Por cierto, ya que lo he citado varias veces en este post: Juan Varela ha abierto el siguiente wiki: El fin de la era de la prensa. Lógicamente, se trata de un documento abierto en el que todos podemos aportar y que servirá a Juan de base para un encargo de la Asociación de la Prensa de Madrid. Seguramente llegará a manos de quienes ha de hacerlo. Felicito a Juan por abrir este documento públicamente, me parece una iniciativa de lo más coherente y enriquecedora. Será difícil aportar nivel, pues Juan ya ha dibujado un informe muy profesional, pero habrá que intentarlo. Yo lo haré. ¡Animaos!

Verg

No la puedo evitar. Después de leer esta noticia y ver el anuncio que estáis viendo, siento aquello que sin duda jamás han conocido los responsables de estas cosas. Hablo de la profesión periodística. Hablo de los grandes medios. Los de siempre. Los que se aferran a la ‘agenda setting’, a la poltrona de mando del ‘Estado de la opinión pública’. Así tratan a los que quieren ser lo que ellos, seguramente, verán como simples funcionarios.

¿Tienes más de un millón y medio de pesetas y un colchón económico suficientemente blandito para estar 12 meses exclusivamente yendo a clase, sin tiempo para trabajar? Ya lo sabíamos o, como mínimo, lo sospechábamos. Pero desde que ‘ella’ falta más que nunca, hasta lo publicitan.

Mientras no se demuestre que es un montaje, no puedo decir nada más.

Zapatero, Rajoy y el fin de las encuestas

El rojo representa a Zapatero y el azul a Rajoy en un gráfico generado automáticamente con Google Trends. Los hitos marcados con letras corresponden a hechos concretos que ayudan a explicar el por qué de los repuntes. Puedes ampliar esto pinchando en el gráfico.
Por ahora es sólo un chisme curioso, como en su día parecían Google Earth y Maps. El juguete de imágenes por sátelite creció y ahora, que ni siquiera ha llegado a adolescente, ya es usado para los más prácticos y también curiosos fines. ¿Pasará lo mismo con Google Trends? Conociendo a esta empresa, son capaces de cualquier cosa, incluso de acabar con las típicas encuestas a pie de urna y con ello, finiquitar el gigantesco mercado de la demoscopia, que mueve miles de millones de euros no sólo en época electoral. Eso por no hablar de los estudios de mercado.
Es de suponer que en la medida que la población vaya asimilando el uso de la Red como algo totalmente cotidiano, como una esfera más de su vida (una parte que deje de ser privada como hasta ahora -consultar email y descargar audiovisuales- y pase a ser pública, de relación social), los algoritmos de Google Trends llegarán mejor al interior de las personas para arrancarles sus preferencias en cualquier campo. Da miedo. Eso sí, errar menos que los actuales estudios no será muy difícil.

¿Qué opináis? ¿Es esto un juguete más del Google Labs o estamos ante un bebé que nace con los dientes afilados?

Extra: La visión de un publicista innovador sobre Google Trends