Madrid V.O. es un buen principio

MadridVO

Cuando vi la semana pasada la web de Madrid V.O. pensé: “vaya, es un buen comienzo”. Cuando a las pocas horas comencé a leer las reacciones de la oposición (“es una muestra de totalitarismo“) y de la prensa tradicional (“tiene un halo de censura“) supe que sí, lo era. Un buen principio con mucho camino por recorrer.

Desde que empezamos con Bottup en enero de 2007 (ha llovido) tengo siempre muy presente uno de los artículos que no tocaría de nuestra constitución. Es el 20. Y dice:

1. Se reconocen y protegen los derechos [a todos los ciudadanos españoles]:

a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

(

Mi experiencia en Coursera: Human-Computer Interaction y Gamification

Los MOOCs explotaron definitivamente el pasado año. Hice y completé dos en la plataforma Coursera. Aquí alguna pincelada de mi experiencia.

Human-Computer Interaction

Hace unas semanas terminé mi segundo MOOC en Coursera. Se trata del curso Human-Computer Interaction, impartido por Scott Klemmer de la University of San Diego de California. Era la segunda edición. Ya estuve apuntado en la primera, cuando Klemmer aún estaba en Stanford, pero no lo pude terminar por falta de tiempo. Sí, tiempo. Porque al contrario de lo que algunos podrían pensar, los MOOC de Coursera, al menos por mi experiencia, requieren bastante tiempo para sacarlos adelante en serio. Desde luego mucho más que cualquier asignatura de una carrera, al menos de una carrera como la de periodismo (la mía).

Esta segunda edición se ofrecía en tres niveles:

  • Apprentice track: Lecturas y tests
  • Studio track: Lecturas, tests (33%) y ejercicios evaluados por ‘peer assessment’ (67%). Este es el que yo hice.
  •  Studio practicum: Lo mismo que Studio Track pero solo para los que ya completaron la primera edición del curso.

Sin duda donde más se aprende es con los ejercicios. Tanto haciéndolos como corrigiendo los de los compañeros. Por cada ejercicio hecho (fueron 6, cada cual más complejo), tienes que corregir como mínimo a 5 compañeros. Y antes, debes corregir a otros 3 o 4 a modo de “prueba”, de forma que el sistema considere que ya estás listo para corregir “en serio”. En total corregí más de 50 trabajos. Y a su vez, claro, cada uno de tus ejercicios es corregido por cinco personas diferentes. A veces también te corrige el Staff, como me pasó en el último. Y como siempre que hay inferencia humana, la subjetividad en la interpretación de las reglas de evaluación está presente. Como curiosidad, creo que se adaptaron mejor a dichas reglas la media de los alumnos que me corrigieron que el propio staff. Supongo que a otros les habrá pasado al revés.

Entre otras cosas, he aprendido a nivel teórico y sobretodo práctico:

  • Needfinding: observación de los participantes, entrevistas, objetivos de diseño.
  • Prototipado rápido: Mockups, wireframes, vídeo prototyping, creación y comparación de alternativas. Aquí aprendí a manejar también la herramienta Balsamiq.
  • Evaluación Heurística: las famosas 10 heurísiticas de Nielsen y cómo aplicarlas.
  • Manipulación directa y representación: modelos mentales, distribución de la cognición, etc.
  • Diseño visual y diseño de la información: grids, alineaciones, tipografía, estructuras de lectura y navegación. Aquí aprendí a utilizar también la herramienta JustInMind.
  • Diseñando experimentos: Asignación de participantes a condiciones, experimentos in-person, lanzando experimentos web, comparación de tasas.

En definitiva, un MOOC muy completo para pulir mis conocimientos en UX, usabilidad y diseño de la interacción que empecé a adquirir con mi trabajo diario en NXTMDIA y con el primer curso que hice al respecto con Usolab en Madrid hace ya un tiempo.

Aquí puedes ver algunos de los ejercicios que tuve que hacer. Están centrados en un supuesto agregador de noticias y RSS personalizado:

Aunque [tweetable]nunca nadie podrá estar 100% satisfecho con la evaluación recibida por sus pares [/tweetable], hay que reconocer que el sistema funciona. Tiene mucho por mejorar todavía, pero funciona. En mi caso obtuve un ‘grade’ menor del que esperaba, entre otras cosas porque no pude presentar el primer ejercicio de seis (el más sencillo) a tiempo por un problema personal y empecé mis notas con un cero. Al final terminé con un 79,1% de nota final 🙂

Coursera hci 2014

El ‘With Distinction’ que se lee sobre fondo azul significa que terminé el curso en la opción ‘Studio Track’, es decir, habiendo optado por hacer los ejercicios.

Gamification

El de ‘Gamification‘ fue el primer MOOC que terminé en Coursera, allá por abril de 2013. Fue una sorpresa para mí. Siendo un curso con decenas de miles de estudiantes de todo el mundo y dando por hecho una nula atención personalizada, me inscribí pensando lo que todos: “es gratis”. Y obviamente porque era y es un topic que me interesa mucho. Pensé que me pasaría como en mi primer asalto al HCI, que lo acabaría dejando. Pero no.

Este curso muy bien enseñado por Kevin Werbach, de la prestigiosa Wharton School de la University of Pennsylvania, me enganchó (y siendo sobre gamification, ¡qué menos!). El curso, uno de los de mayor éxito en Coursera, está excelentemente documentado. Cualquier alumno que quiera ir más allá de cada concepto, puede. En general esto es algo que se cumple en la mayoría de MOOCs de Coursera.

Estas fueron las principales cosas que aprendí:

  • Introducción a Gamification: qué, es y qué no, mitos, historia, categorías y ejemplos
  • Los juegos: qué son, diferencia “game”-“play”, fundamentos del juego, teoría del juego.
  • ‘Game Thinking’: Pensando como un diseñador de juegos, reglas de diseño, aprovechando las emociones, anatomía de la diversión.
  • ‘Game elements’: desglose y pirámide de los elementos, La triada PBL (points, badges, lists), limitaciones de los elementos.
  • Psicología y motivación I: comportamiento. Gamificación como diseño emocional, Comportamiento en gamificación, estructuras y patrones de la recompensa.
  • Psicología y motivación II: más allá del comportamiento. Límites y peligros del comportamiento, recompensas intrínsecas y extrínsecas, cómo las recompensas pueden desmotivar, teoría de la autodeterminación.
  • Estructura del diseño de gamificación: pensamiento de diseño, objetivos de negocio y de comportamiento, jugadores, bucles de actividad, despliegue.
  • Elecciones de diseño: aproximaciones, diseñando para el bien común, diseñando para la felicidad.
  • Gamificación empresarial: aplicaciones empresariales, aplicaciones en RRHH, el juego VS el trabajo, el concepto de Playbor.
  • Bien social y cambios de comportamiento: aplicaciones sociales, técnicas sociales de gamificación, cambiar el comportamiento social.
  • Críticas y riesgos: la ‘pointification’, límites legales, de regulación y morales.
  • Más allá de lo básico: Premios inducidos, economías de bienes virtuales, acción colectiva, el futuro de la gamificación.

Aquí puedes ver mi tercer ejercicio, que consiste en detallar un plan completo de Gamificación para una startup digital.

Si tuviera que decir una sola frase sobre este curso, sería:  [tweetable]en el ámbito de los proyectos digitales, un curso imprescindible para cualquier perfil no solo de marketing, sino sobre todo de negocio [/tweetable].

A destacar también esa sensación que tienes durante todo el curso de “ahhhh amigo mío, ahora entiendo por qué esta web a la que tantas veces entro hace esto”. Y, una vez terminado, también: “madre mía, hay mucho por hacer en este campo”. Y así es, hay sectores como el de los medios/noticias en el que se podría hacer mucho y buen trabajo con una gamificación bien entendida.

Finalmente acabé el curso muy entregado. Me arrepentí amargamente de no haber pagado para obtener el ‘Verified Certificate’ que otorga Coursera y la universidad correspondiente en algunos cursos. Creo que costaba como 20 dólares (ahora, 49), y solo lo podías pedir durante las primeras dos semanas, cuando aún pensaba que lo acabaría dejando.

Al final, saqué un 91%.

diploma-curso-Gamification-University-of-Pensilvania-Coursera

Ambos cursos, como aún la inmensa mayoría de los de Coursera, son en inglés, aunque muchas de las vídeo lecturas tienen subtítulos en castellano y todas subtítulos en inglés. En el caso de HCI, además, había un foro de alumnos y ayudantes en español y se podían presentar y corregir los ejercicios en español.

Incipiente modelo de negocio

Ambos cursos eran de límite temporal, es decir, empezaban y acababan en momentos concretos. Hay otros MOOCs que no tienen esta limitación. Mi reto ahora es encontrar tiempo para terminar uno de estos últimos, que empecé hace tiempo en otra plataforma cuya UX es impresionante: Udacity.

Se trata del curso ‘Introduction to Computer Science‘, para aprender a programar con Python. Udacity además ha estrenado con este curso un interesante modelo de negocio, con el que el curso sigue siendo gratis pero puedes pagar 90 dólares al mes y tener mentores online que te ayuden en los ejercicios, mentores que a su vez son freelance expertos en el asunto.

Me parece un intento de hacer sostenible los MOOCs de lo más acertado: no sólo dejas que el conocimiento siga siendo libre, sino que además creas un mercado nuevo para miles de expertos acreditados cualquier rama del conocimiento, que podrán ejercer de mentores distribuidos para decenas de miles de alumnos en todo el mundo.

[tweetable]Como no cambien, las universidades se van a parecer cada vez más a las salas de cine[/tweetable].

Emprendimiento en periodismo: brechas y puentes (vídeo+presentación)

Hace ya unos 20 años cayó un metorito llamado Internet. Su efecto, entre otros, ha sido el de crear un enorme terremoto sobre la industria mediática y el ejercicio del periodismo que aún no cesa. Un seísmo que abre enormes brechas en esta profesión.

El pasado lunes 22 de abril hablé de ellas y de los “puentes” que se están emprendiendo para salvarlas. Unos puentes aún básicos y poco estables, pero que marcan posibles puntos de sutura para el ejercicio del periodismo para/hacia/con una sociedad que ha cambiado mucho tras aquél impacto.

Fue una conferencia en el MediaLab Prado de Madrid como parte de la sesión sobre periodismo digital ‘Outside the Media. Periodismo desde los márgenes. Emprendimiento personal y colectivo. Identidad digital social dirigida porTíscar Lara. Actividad en el marco del ciclo de conferencias Comunicación, cultura y ciudadanía digital (Master CCCD) en colaboración con la Universidad Rey Juan Carlos.

Aquí el vídeo de la charla:

Y aquí, la presentación:

El reloj de arena del Open Government ya corre en Euskadi

Los participantes ayer en la jornada para debatir el Anteproyecto de Ley de Transparencia y Buen Gobierno de Euskadi

Ayer participé junto a otras muchas personas en una jornada de trabajo en torno a la Ley de Transparencia y Buen Gobierno de Euskadi en el Teatro Campos de Bilbao, invitado por el Gobierno Vasco (seguimiento twitter: #oGov). Una experiencia para mí reveladora que culminó al final de la tarde con un discurso del Lehendakari Patxi López que convirtió lo que era un borrador en un Anteproyecto de Ley, presentado con bastante énfasis por López, que llegó a decir que la única manera de recuperar la confianza de la ciudadanía en los políticos y la administración es “abriendo puertas y ventanas sin excusas”.

Dos pruebas de que, aunque no es la Ley perfecta, no exagera con lo de las excusas, son:

  1. El propio Anteproyecto de Ley. Léelo. Si te atreves, compáralo con el del Gobierno nacional (que la OCDE ya ha dicho que no cumple los estándares mínimos). Esta versión es el borrador que nos pasaron a los invitados a la jornada y en él yo he remarcado los aspectos que me parecen más importantes (desde un punto de vista tecnológico/periodístico).
  2. Que empiezan dando ejemplo. El propio anteproyecto de Ley está ya colgado en Irekia (la web de oGov del Gobierno Vasco) y abierto a la participación de los ciudadanos, quienes pueden decir si lo apoyan o no y qué cambios introducirían. Como un Google Docs legislativo.

Otro punto que da credibilidad a esta Ley y plus con el que tampoco cuenta la del Gobierno Central, es la participación de la gente de Access-Info Europe en el trabajo previo de redacción de la Ley. Su representante europea, Helen Darbishire, estuvo ayer en la jornada explicando el proyecto legislativo junto a la Directora de Gobierno Abierto Nagore de los Ríos (artífice del evento), de la directora de Coordinación de la Lehendakaritza, Koldobike Uriarte, y del propio Lehendakari, además de los miembros del equipo jurídico encargado de su redacción. Con todos ellos, expertos de todos los campos que transversalmente toca este proyecto: periodistas, expertos en Políticas Públicas y Administración Pública, abogados, empresarios tecnológicos con interés en la reutilización de datos públicos y varios miembros de colectivos pro acceso con iniciativas ya funcionando como Mar Cabra, de Civio, impulsora de Tuderechoasaber.es. Todos pudimos participar del debate en torno al borrador, señalar las carencias que vimos en él, agradecer fortalezas y hacer sugerencias de cambio al mismo. Todo mientras el gobierno vasco, representado hasta su máximo nivel, tomaba nota.

Para mí, inaudito. El gobierno central ni siquiera se ha dignado en publicar en la web ex-profeso las aportaciones a la ley de la ciudadanía, pese a ser una ley de transparencia. A veces, y más en este país, lo que debería ser normal, no lo es en absoluto. Y sí lo es en el resto del mundo democrático: el nuestro es el único país de ese grupo junto con Luxemburgo que aún no tiene una ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública que cumpla los estándares mínimos. Pese a que como recordó López, en países como Suecia existen leyes similares desde hace 200 años.

Durante la jornada varios expertos internacionales aportaron también sus experiencias para la réplica. La más interesante, la de Kevin Dunion, quien como Consejero de Información del Gobierno Escocés entre 2003 y 2012 impulsó la correspondiente Ley de acceso a la información de su país. Dunion dijo que una ley de #oGov efectiva debe basarse en estándares internacionales, propiciar efectivamente acceso a más información pública y que la administración realmente cumpla, se la crea. También fue nutritiva la experiencia latinoamericana ilustrada por la abogada argentina Karina Banfi, quien dio su propia fórmula para un buen oGov: acceso ciudadano a la información pública + oGov como política + Open Data como herramienta.

En Euskadi llevan ya liberados, antes de esta ley, más de 2.000 sets de datos públicos a través de su propio OpenData; oyendo al Lehendakari y, sobre todo, a sus colaboradores más cercanos en este tema, uno se cree que se lo creen y, por último, la ley, excepto algunas lagunas (que deberán resolverse) en torno al arbitraje y a la definición de propiedad/custodia de los datos, cumple con los estándares internacionales. Estándares que se quieren sistematizar para su mejor difusión y exigencia por parte de la población a sus gobernantes a través del Open Government Standards, una iniciativa que recién empieza ahora y que lidera Acces-Info Europe con el apoyo de Riot Cinema, el Gobierno de Navarra y, como no, el de Euskadi.

¿Qué pintamos los periodistas en un entorno de oGov?

Bueno, este tema da para un post aparte, a ver si saco tiempo y lo hago. De momento, un par de puntos rápidos:

  • Nadie, hasta que lo hice yo al final casi de la jornada, mencionó la palabra “periodista” ni “periodismo”. Y estábamos hablando de transparencia en las administraciones, participación ciudadana y, lo que es más importante, rendición de cuentas. Nadie reparó en nuestro papel en esos campos de mediación ciudadano-admin/política. Creo que quizá es que ya no lo tenemos, que lo perdimos.
  • Al respecto propuse que para la rendición de cuentas tenemos que seguir pensando en el periodista, que se le de una oportunidad al periodista de mañana, que ahora se está pariendo, casi tan trágica y duramente como la nueva UE o el nuevo mundo, pero que en mi opinión tendrá un importante papel que jugar. Habrá que buscárnoslo y merecernos ese puesto, eso sí.

Otro día hablaré más en profundidad de esto, de qué pintamos los periodistas en un futuro (ojalá!) de co-gobernanza, de gobierno abierto, de ciudadanos concienciados y activos que se relacionan directamente con sus administraciones y tienden casi al autogobierno colectivo gracias en parte a la tecnología. La mediación cambia, aunque creo que no desaparece del todo. Lo que sí es seguro es que surgirán nuevas necesidades que tendremos que saber afrontar si queremos seguir existiendo.

En Euskadi, el camino hacia ese escenario vio ayer como se ponía su primera piedra. Como me decía Patxi López en la puerta del teatro en un receso, “hace falta tiempo, es cuestión de tiempo”. Sin duda, pero allí ya tienen el reloj de arena boca arriba, filtrando, mientras en España sigue tumbado, a la espera de que entre todos lo levantemos.

La guerra por la centralización de la Red y sus consecuencias para el periodismo

Los nuevos dispositivos de propósito no general -como las tablets- no son neutrales ni permiten a su dueño utilizar sus capacidades libremente, y por extensión su éxito podría llegar a constituir un peligro para encontrar fórmulas sociales y modelos de negocio libres y alternativos a la industria tecnológica y mediática.

(…)el ordenador personal, tal y como lo conocimos, abierto, configurable, clónico, manipulable y hackeable podría no estar con nosotros cuando nos haga falta, víctima de una guerra que está pasando desapercibida para muchos“.
José Alcántara, aka Versvs 

Papá Noel me trajo un iPad. Aunque desde su advenimiento siempre pensé (y dije) que la euforia por los tablets podía traernos un efecto narcotizante por su pasividad, al mismo tiempo no podía evitar pensamientos del tipo: “bueno, tampoco estaría mal tener uno para opinar con criterio” o, simplemente, “me vendría bien para ciertas reuniones y para no ir cargado con el portátil a los congresos”. Ahora que ya no necesito inventar excusas para el autoengaño, después de tres semanas con un iPad en la mano, solo puedo decir que me alegro al menos de no haberlo comprado directamente yo. Y esta -entiendo que- inusual situación es una pieza que me sirve muy bien para explicar el complicado puzzle que nos están construyendo y que afectará al periodismo de pasado mañana.

Al margen de la utilidad de un iPad para alguien que como yo se pasa un mínimo de 8 horas diarias frente a un ordenador, lo importante es la consecuencia de su éxito, junto con los smartphones. Como dice Versvs en su post, asistimos a la sustitución programada de las máquinas de propósito general. A esos ordenadores y portátiles en los que su dueño es eso, dueño de la máquina, y utiliza su potencial para leer el e-mail o para abrir puertos del router y programar nuevas herramientas libres. Están siendo poco a poco sustituidas por dispositivos de propósito concreto o en todo caso acotados por Apps cuya mera existencia debe estar bendecida por el dueño del mercado de Apps asociado al sistema operativo del dispositivo (Apple en el iOS, Google en Android, Microsoft en Windows Mobile, RIM en BlackBerry, etc.).

¿Qué tiene esto que ver con el periodismo? Mucho. Dice Versvs:

Ante este advenimiento de nuevo hardware de capacidades limitadas por un software diseñado a tal efecto, la anti-Internet (centralizada, controlada, disneyficada) se regocija

Internet es neutral en el PC, en el portátil, pero no en los móviles y en las tabletas. El reciente éxito de estos dos últimos, dispositivos de consumo pasivo y claramente mainstream, es una buena noticia para la industria tradicional de medios y una mala noticia para el avance y consolidación de la Sociedad del Conocimiento. No puede existir tal si al final tenemos que, como en la era massmedia del siglo XX, existen tan sólo X productores y proveedores de contenidos y sólo X vías (controladas, con fuertes barreras de entrada) a través de las que innovar, siempre y cuando dicha innovación no atente contra los modelos de negocio de dicha industria.

Hoy cualquiera puede montarse un servidor en su ordenador, ni siquiera necesita el cloud computing (otro intento de hacernos dependientes). ¿Mañana? Hoy, cualquiera puede montar un blog, una red de blogs, un medio independiente, hackear templates y CMS e innovar en la forma en que se hace periodismo a través de la tecnología. ¿Mañana?

En esta misma línea, la todavía actual guerra de los derechos de autor, con la #LeySinde en España precediendo el paso de la global  SOPA (si es EEUU, es global), es en realidad solo la primera escaramuza de una guerra que se intensificará cuando otros actores (otros lobbys) con más peso que la industria pro-copyright comiencen a pedir a los gobiernos que protejan sus caducos modelos de negocio, como apunta 

Alberto Garzón: “Los periodistas están cohibidos por los dueños de sus medios”

Un momento durante la entrevista con Alberto, finales de noviembre en el centro de Marid, Foto de Merche Negro


La semana pasada entrevisté para Bottup.com a Alberto Garzón, diputado de Izquierda Unida recién electo por la circunscripción de Málaga. Garzón es un joven economista, miembro de ATTAC -en cuyo nombre participó en el debate de ’59 Segundos’ de TVE que le dio a conocer al gran público- y uno más entre miles de ciudadanos que de una manera u otra han participado en el 15M. La entrevista la realicé con la ayuda de Nuria López y las decenas de preguntas que nos llegaron por Twitter desde el llamamiento que hicimos desde Bottup.

Quería traer a mi blog lo que dijo y propone acerca del Periodismo, de los medios y de la propia Red:

Periodismo:

“Te puedo comentar lo que he vivido al respecto durante esta pasada campaña electoral, y es que los periodistas están totalmente cohibidos y cohartados por los propietarios de los grandes medios de comunicación. Es muy difícil hacer un buen periodismo desde un medio que tiene propietarios con intereses económicos o políticos”.

Medios:

“(…) hay que fomentar un nuevo modelo de periodismo desde la independencia, mediante redes de periodistas que se subvencionen por el Estado sin que éste entre para nada en el trabajo y el día a día de los profesionales”.

Internet:

“(…) estamos dependiendo de grandes empresas privadas como Facebook, Twitter y otras que controlan nuestra información. Hay que desarrollar nuevas plataformas más horizontales, basadas en el software libre. (…) Debemos concienciar a la gente de que Internet también debe ser una conquista social (…)”

Gracias a Vúdeo y a su creadora, Merche Negro, contamos con varios vídeo-resúmenes de la entrevista, el siguiente es el correspondiente al bloque de Medios, Internet y Personal:

Leer la entrevista completa: “Ahora mismo el empleo es más importante que la República

Goteo.org, crowdfunding para el procomún


Y para mí, el ejercicio del periodismo también es un bien común. Como la cultura, el conocimiento, el aire, el agua o Internet. Esta mañana he estado en el MediaLab Prado para una presentación que me ha llegado tanto que me ha desperezado el alma blogueril. Atentos a este post porque os voy a explicar cómo funciona una nueva herramienta que puede cambiar mucho las cosas. Y para bien. Con la que está cayendo, doble alegría.

Empezamos con un recordatorio sobre el concepto ‘crowdfunding’, seguimos viendo mejor qué es eso del ‘procomún’, lo mezclaremos luego con algo de redes sociales, le añadiremos tecnología y veremos por fin qué es goteo.org y cómo podemos participar en las varias direcciones que nos ofrece.

Pantallazo de Goteo.org

El crowdfunding

Lo explican ellos mismos muy bien: “la financiación colectiva o microfinanciación (en inglés ‘crowdfunding’) es una forma de cooperación entre muchas personas para reunir una suma de dinero con la que apoyar el desarrollo de una iniciativa concreta”. Puede ser desde una linterna open source (en serio) o una película, la grabación de un disco de Canteca de Macao o un medio de comunicación. También cosas tan ingeniosas como un robot que usa por cerebro… tu móvil. Los lugares donde encontrar estos proyectos y apoyarlos con nuestro dinero son plataformas web que también nos permiten subir gratuitamente nuestro proyecto y conseguir financiarlo. La más conocida de ellas quizá es Kickstarter. En España tenemos también ya varias: Lánzanos, Injoinet, Volanda, Fayndu e Ivnus. Si quieres profundizar más en esta nueva forma de capitalismo social, te recomiendo que empieces por este post de Pilar Gonzalo o que tires de wikipedia. En nuestro terreno, el periodismo, un caso pionero de crowdfunding lo representa Spot.us, donde los periodistas proponen temas y el coste que tiene desarrollarlos (dietas, investigación, etc.) y los ciudadanos aportan hasta llegar a la cifra, y entonces, el tema se hace y publica.

El procomún

Es la traducción más cercana al inglés “commons”. Una buena explicación la da el propio MediaLab Prado: “Es la nueva manera de expresar una idea muy antigua: que algunos bienes pertenecen a todos, y que forman una constelación de recursos que debe ser activamente protegida y gestionada por el bien común. El procomún lo forman las cosas que heredamos y creamos conjuntamente y que esperamos legar a las generaciones futuras”. Además de buena es bella, ¿verdad?

Ojo, como bien avisan en Goteo.org, hay que diferenciar el procomún del bien social. Una ONG sin duda puede estar haciendo un gran bien social, pero no estar aportando al procomún. Por ejemplo, repartir medicinas y curar enfermos en países pobres es una actividad que proporciona un enorme bien social. Diseñar medicamentos y publicar y discutir su composición en una plataforma abierta y permitir que otros científicos lo mejoren y lo produzcan sin licencias, eso es aportar al procomún. A mí esta diferencia me trae enseguida a la que veo entre una ONG y un emprendimiento social.

Dicho todo eso, ¿qué es el periodismo? Sí, una profesión, pero es algo más, ¿verdad? ¿Un servicio público? ¿Un acervo de rutinas profesionales evolucionadas desde el Acta Diurna de Julio César? ¿Nos pertenece? ¿Quizá lo hayamos heredado, lo estemos evolucionando conjuntamente -ahora más que nunca- y debamos dejárselo a los que vengan? Llamadme iluso, empíricos motivos hay hasta ahora, pero de verdad creo que reconocer de una vez el periodismo en sí como un bien común y comenzar a actuar en consecuencia puede despejarnos el camino para llegar algún día a la sostenibilidad de esta profesión tan en el precipicio como el Euro, Grecia, tú y yo.

En Goteo.org el retorno que hace cada proyecto al procomún se anuncia con unos iconos concretos:

Los iconos identifican el retorno del proyecto al procomún, de izq. a dcha. y de arr. a ab.: archivos digitales, código fuente, diseño, manuales, productos analógicos (y por tanto, limitados), servicios y dinero para reinvertir en otros proyectos.

Las redes sociales

Bueno, obviamente no me voy a enrollar. Sé que sabías qué era el crowdfunding, seguro que también el procomún, pero las redes sociales hay que traerlas hechas de casa a estas alturas de curso 😉 Lo que me interesa resaltar aquí es la característica de ‘elemento ligador’, como el aceite con el ajo, que nos liga a fuerza de buen hacer con el mortero el allioli. Pues aquí la faceta social es la muñeca y la mano que sostienen el mazo y el mortero.

Muchas de las plataformas de crowdfunding se estructuran como redes que otorgan gran protagonismo a los perfiles de los usuarios: qué tipo de proyectos apoyan, por qué, cuánto llevan donado, comentarios, valoraciones, premios… El objetivo obvio: crear comunidad en torno al propio emprendimiento que se está creando y apoyando. Obviamente este activismo revierte exponencialmente en la propia plataforma que aglutina los proyectos, lo que les da una escalabilidad muy grande si logran que los proyectos sean realistas, pidan cifras asumibles y logren fundarse varios de ellos. En Goteo.org esto se gestiona muy bien: los perfiles nos muestran nuestro ‘caudal’ (cuánto llevamos donado en total), bio, tipo de proyectos que me interesan, URLs personales, redes en las que estoy y proyectos que ya apoyo, que a suvez son widgets insertables en mi blog. Aquí están los dos que por ahora hemos humildemente apoyado desde Nxtmdia.

El perfil de usuario muestra nuestro 'caudal' inversor en el 'capital riego'. Esto es hackear el mundillo startup tradicional, señora

La tecnología

Bueno, soy periodista, no voy a poder evaluar la tecnología de Goteo.org a un nivel pueramente técnico (aunque por lo poco que sé, huele fenomenal). Pero sí a nivel usuario y al de alguien que se pasa buena parte del día llevando una empresa social que en parte desarrolla webs. Y bueno, qué decir: PRO. Es la primera impresión. Llevo pocos días, pero PRO. Quizá demasiado PRO para el usuario medio y medio-bajo, con muchas opciones, más un programa que una web, como suelen ser las plataformas bien diseñadas. La experiencia de usuario, salvo algunas tonterías como el botón para generar el widget (he estado 10 mins buscándolo), es muy buena. El planteamiento meritocrático y abierto, toda vez que visiblemente neutral, no es que me guste, es que lo propugno ante quien haga falta (los que me sufren en vivo lo saben). Bueno, además, que eso mismo es lo que estamos trabajando en Bottup, a ver si pronto podemos dar alguna alegría al respecto. Por cierto, aunque parezca una obviedad, por desgracia no lo es: Goteo.org predica con el ejemplo y toda esta tecnología será liberada con licencia AGPL.

Por último, encima, la gente de Platoniq, que es quien está detrás de Goteo.org, van y crean todo esto no solo con sus ideas y las de sus colaboradores, sino montando varios talleres a lo largo de meses, en los que ha participado quien le ha dado la gana aportando al desarrollo de la propia plataforma. Se nota que el proyecto está muy muy pensado antes de ponerse a desarrollar, tenemos cosas como las dos rondas de financiación (40 días+40 días) para llegar a un mínimo en que el proyecto al menos puede nacer y un máximo aspiracional con el que nacería directamente de ‘buen año’. Luego, para gestionarlo todo, han creado la Fundación Fuentes Abiertas. Por si no los conocíais, esta es la gente que se marcó junto con el Colectivo Zemos98 la ‘Escuela Expandida‘, una experiencia que bien ha hecho Jessica en recordarme esta mañana. Jessica, entre otras muchas cosas, es una de las impulsoras de #Bookcamping, que ya sabéis de donde viene 😉 y que además es uno de los proyectos que puedes co-financiar ya desde Goteo.org. Yo les he soltado 5 euros esta mañana, y otros 5 a uno de acceso a la información, Tuderechoasaber.es.

El proyecto se definió en parte con todo el que quiso participar en varios talleres abiertos

Goteo.org

Y lo anterior me viene de perlas para comenzar el cierre: esos 10 euros que he invertido esta mañana en la presentación son dinero público. Sí. A través de lo que ellos llaman muy adecuadamente ‘Capital Riego‘ (en clara contraposición al ‘capital riesgo’), la Fundación Fuentes Abiertas ha montado todo este tinglado después de haber comenzado a crear una bolsa de inversión social  con aportaciones de entidades públicas (entre otras el Ministerio de Cultura, el CCCBLAB, el Institut de Cultura de Barcelona, Eutokia, MediaLab Prado, etc.), empresas y otras entidades privadas. Los 10 euros en dos fichas que nos han dado por acudir a la presentación y para reinvertirlos allí mismo proceden de esa bolsa.

El objetivo es ambicioso pero muy muy deseable: que las administraciones públicas, empresas vía políticas de RSC, programas de otras fundaciones etc. aporten dinero a este fondo en concepto del desarrollo de sus propias competencias y programas, delegando el poder del cómo y el qué en don filtros: el primero, el de la propia gente de goteo.org, que disponen de asesores en varios campos para analizar los proyectos que se proponen y asesoran a sus impulsores; y el segundo: la propia comunidad, la capacidad del proyecto de atraer a la suficiente gente como para hacerlo realidad. Y lo que es más importante: si ese fondo funcionara, sería un gran triunfo de la sociedad civil, una hermosa forma de cogestionar los recursos públicos en emprendimientos destinados precisamente al bien común.

Esquema de recompensas de Goteo.org, en buena medida esto es lo que la diferencia de otras plataformas de crowdfunding

Llámenme rojo o anarquista o lo que quieran, pero invito a una cena a quien me diga que este concepto, al menos sobre el aún corto camino recorrido, es dañino o atenta contra el libre mercado. Me parecen también muy necesarias plataformas donde se pueda hacer todo esto para proyectos netamente comerciales y ser, en lugar de cofinanciador, coproductor o co-accionista. Las markets de iTunes y Android ya lo son, lo ideal es que las hubiera de todo, para todo y libres (libres de comisiones abusivas por estar y libres de políticas de uso excéntricas como las de Apple). Una de las medidas de aplicación de ese ‘capital riego’, por lo que he oído esta mañana, podría ser que en determinado momento esta bolsa de inversión social aportara, por ejemplo, 1 euro por cada euro ciudadano. Habrá que ver cómo se le da forma a eso porque promete mucho, aunque claro, uno ve el 20N tan cerca y se asusta, pero hay que seguir por ahí.

En fin, que acabo ya. Remato acordándome del dinero que la gente aporta a los proyectos: a diferencia de otras plataformas, la comisión que se queda la Fundación Fuentes Abiertas es a mi juicio muy pequeña, del 8%, para cubrir el justo mantenimiento de la plataforma, a lo que hay que sumar el entre 0.8% y 1,4% del banco si lo haces con tarjeta o el 3% del siempre abusivo Paypal. Tenemos, pues, que entre el 89% y el 91,2% va íntegro al proyecto, cuyos impulsores tienen que desglosar en qué se gastan tu dinero y hacer público un calendario concreto para la ejecución, con sus hitos.

Todos tenemos algo para aportar y recibir del procomún (si no, qué triste, ¿no?).

loren ipsum

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Ne quodsi nusquam legendos has, ea dicit voluptua eloquentiam pro, ad sit quas qualisque. Eos vocibus deserunt quaestio ei. Blandit incorrupte quaerendum in quo, nibh impedit id vis, vel no nullam semper audiam. Ei populo graeci consulatu

¿Por qué necesitamos la neutralidad de la Red?

Todos tenemos algo que hacer para defenderla

Hoy he publicado en Bottup un artículo que tenía pendiente desde hace días.

“Ya llevaba un tiempo calentándose, pero desde el acuerdo de Google con Verizon y los nuevos avisos de Telefónica, el debate hierve e inicia su punto de no retorno hacia dos posibles finales: uno donde se regule por ley la neutralidad de la Red u otro donde seamos expulsados para siempre de este invento que entre todos amamantamos”.

Sí, es una defensa a ultranza de la neutralidad de la Red: por qué es neutral, por qué debe seguir siéndolo y cómo podemos lograr que así sea. Todos tenemos algo que hacer:

¿Por qué necesitas la neutralidad de la Red?