Scroll: el sentido de pagar por contenidos que ya son gratis

Scroll es un servicio que pretende lograr algo realmente difícil: que los usuarios paguen por contenidos de medios de comunicación que ya están en abierto a cambio de verlos sin publicidad. Estos son los que tienen de inicio:

Scroll funciona sin apps ni extensiones de navegador, porque trabaja directamente en las páginas de los medios, que nos identifican y nos las sirven “sin publicidad y más rápido”, además de sincronizar nuestra lectura en todos nuestros dispositivos automáticamente, y servicios extra como la lectura de voz automática de los artículos.

Con ello pretenden que los medios que se asocien a Scroll obtengan más beneficios que los que dejan de ingresar por la publicidad que no muestran a estos usuarios. Aquí radica la innovación u originalidad principal de esta propuesta, que parece querer acercarse al tantas veces profetizado ‘spotify de las noticias’: la cuota mensual que paga el usuario ($5) se reparte según el tiempo que le dediquemos a cada medio:

Esquema del reparto de ingresos para los medios socios. Scroll.

Como usuario tienes un área personal con un repositorio que alberga todo lo que llevas leído, en el punto del scroll en que te quedaste (imagino que de ahí el nombre). Una funcionalidad que puede ser útil para los temas largos. También en esta zona podemos ver el gráfico anterior pero aplicado a nuestro caso concreto:

Esto es en verdad realmente interesante, porque traslada al usuario una consecuencia directa de su rutina a la hora de informarse: así estás financiando lo que lees.

Es una suscripción sin la parte personal de la suscripción. Para algunos, ésta es muy positiva porque refuerza los lazos entre la comunidad de lectores y el medio. Para otras personas, es un incordio dar sus datos una vez más y esperar a ver cómo se suma un remitente habitual más a su buzón de ‘promociones’. Con la propuesta de Scroll, se obtiene una suscripción libre, al estilo de la de Eldiario.es -contenidos abiertos para todos pero sin publicidad para el socio, más algún beneficio más-, pero para muchos medios a la vez, sin logins, ni mails ni campañas ni nada más que un reparto quirúrgico y muy desapasionado según el interés que me despertó su oferta periodística. No en vano, el CEO de esta startup, Tony Haile, fue también en su día cofundador y CEO de Chartbeat, un clásico en inteligencia de audiencias.

El modelo pues, está claro: el lector paga por una mejor experiencia consumiendo el contenido de siempre, y ese dinero se reparte entre todos los medios socios a los que el lector otorga su atención, en función del tiempo real dedicado a cada uno de ellos, menos la comisión que obviamente se llevará Scroll y que será la base de su negocio. En parte me recuerda al patrón ensayado en su día por The Guardian con Contributoria, donde el dinero se repartía entre periodistas directamente en lugar de entre medios, y lo hacía en base a una especie de subasta de puntos antes de escribir el tema, se hacía sobre el pitch del mismo. Aquí conté en su día mi experiencia directa con aquél experimento que no logró pasar de ser un MVP.

Como se deduce, se trata de un producto-servicio donde el valor puro reside en el metadato que dejamos en forma de rastro de nuestra navegación. Pese a eso, en la propuesta de valor de Scroll vemos que destacan la privacidad, y aseguran que con su tracking te ahorras decenas (ellos hablan de hasta un 80%) de otros “trackings que actúan en la sombra recopilando y vendiendo tus datos”. Ellos lo recopilan para distribuir tu dinero y quedarse su porción.

Al mismo tiempo, reivindican que su modelo favorece la calidad del periodismo al quitar atractivo al clickbait (página vista, impresión) y desviarlo a la atención total al contenido (tiempo en página), algo que es una práctica felizmente en auge, aunque aún con mucho recorrido. Un producto diseñado para funcionar en un entorno de economía de la atención y que requiere, en mi opinión, unos contenidos de una calidad media-alta para que pueda funcionar. De nada sirve mejorar la experiencia de consumo si lo que consumes es malo (refritos de redes sociales, temas sin contrastar, etc.)

Si nos fijamos en los medios que hay de momento, vemos prestigiosos como The Atlantic o con cierta reputación como Vox, The Verge o Salon. ¿Os imagináis también al New York Times?

Seguro que ya lo habéis pensado: ¿Qué medios estarían en español?

¿Pagarías 5 EUR al mes por leer sin publicidad Elpais.com, Eldiario.es, Elconfidencial.com, Lavanguardia.com, JotDown.es y Yorokobu.es?

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