El tabú mediático del suicidio

Hoy he escrito mi primer artículo como un periodista más en Bottup (cada día escribo varios, pero como Redacción). Se titula “Los expertos consideran que el tabú no es la mejor manera de tratar el suicidio en los medios, y ha surgido -evidentemente- a raíz del desgraciado hecho que todos conocemos a estas alturas. Me han animado también algunas reflexiones al respecto, como las de Escolar o Adriano Morán.

En el texto traigo las conclusiones de un estudio científico de la Universidad de Oxford, que termina con recomendaciones para los periodistas a la hora de informar sobre una muerte voluntaria. Una de las cosas que dicen es que “hay que evitar la especulación, sobre todo cuando se trata del suicidio de una celebridad”.

Más en el artículo.

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1 comentario en “El tabú mediático del suicidio”

  1. La sociedad occidental vive de espaldas a la muerte, es un hecho negado y vergonzoso.
    Escribí hace no mucho sobre la muerte pero no la experiencia física y religiosa sino la social. Los muertos son grandes excluidos se les erige panteones o monumentos al soldado desconocido pero se les rehuye como imanes de superstición.
    Esta chica, Erika Ortiz, pobre ha de soportar no solo el calvario de una vida que no merecía puesto que decidió ponerle fin sino ahora una carga sobre su memoria, sobre los conspiranoicos del ácido bórico, el estigma sobre sus familiares y, en general una verguenza que es inhóspita.
    El suicidio en la prensa no es más que el ultimo tramo del venablo de la sociedad. A la muerte en guerra le corresponde la estatua con los pies en alto del caballo vencedor, a la muerte en cama la pausa y tranquilidad de la estatua cabalgante sin relincho ni encabritamiento de valentía, el que huye de este estercolero tiene el premio de no poderse enterrar en camposanto (salvo mentirijilla aceptada).
    En resumen, la muerte es una negación de la vida pero, al tiempo, la vida es una negación de la negación de la vida. Todo esto no afirma nada y da mucho dolor, un memento mori eterno y un carpe diem pospuesto hasta ….el día de la muerte cuando será imposible.
    Saludos Pau.
    bonhamled.

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